Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.
Adiciona tu envase
La flor de jamaica proviene de un cáliz carnoso de color rojo intenso que se seca al sol antes de infusionarse, una práctica extendida por buena parte de Latinoamérica desde hace siglos. Su acidez natural la hace ideal para el consumo diario y para preparaciones creativas: unas pocas flores en un vaso de agua con jengibre o limón bastan para una bebida llena de sabor. También puede convertirse en un jarabe mezclando la infusión con partes iguales de azúcar, perfecto para dar color a cocteles.
28 testimonios

















